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Editorial

Retomamos la larga tradición editorial de divulgación académica y científica que se inició en nuestra institución hace exactamente 152 años con la publicación en septiembre de 1868 del primer número de los Anales de la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia. Un año antes de la aparición de esta publicación, el 22 de septiembre de 1867, se organizó nuestra Universidad Nacional bajo el liderazgo de un grupo de intelectuales que habían emprendido la consolidación de una nación joven y diversa. La fundación de la Universidad Nacional seguramente es el proyecto cultural, científico y colectivo más importante de la nación desde la Independencia. Hoy, nuevamente en septiembre, vuelve a ver la luz una época más de la Revista Universidad Nacional de Colombia, que como caja de resonancia intelectual ha cumplido a lo largo de sus cuatro épocas un papel fundamental en difundir la cultura y la ciencia que respalda el quehacer permanente de nuestra comunidad universitaria.

En la actualidad el mundo entero enfrenta una crisis insólita. Debido al azote de una pandemia que lleva más de seis meses presionado el desarrollo normal de nuestras sociedades. Hoy nos enfrentamos a altas tasas de desempleo, retracción económica y problemas de salud mental y física derivados de las cuarentenas extendidas o de la saturación de los sistemas de salud por cuenta del Sars-CoV-2. En definitiva, nos enfrentamos al estallido de una crisis social sin precedentes. Para proteger la salud y garantizar el bienestar de los integrantes de la comunidad universitaria la Universidad Nacional de Colombia ha decidido desarrollar parcialmente su actividad de formación, investigación, extensión y gestión administrativa de manera remota y virtual. Esto ha acelerado la consolidación del Programa de Transformación Digital de la Universidad, trazado como uno de los objetivos centrales de nuestra labor rectoral en los últimos años. Una transformación que va más allá de la actualización tecnológica pues se enmarca en un profundo cambio cultural que le permita a estudiantes, profesores y personal administrativo complementar la amplia vivencia universitaria con el desarrollo de actividades pensadas para ser ejercidas más allá del acotado ámbito de la presencialidad.

La pandemia ha hecho aún más evidente que somos una comunidad interdependiente: del cuidado de cada uno depende el cuidado de todos. Así sucede también con la construcción de paz: no depende de los otros, sino de nosotros, y si la alcanzamos todos la disfrutamos. Bajo esta premisa, en los últimos años la Universidad ha construido una robusta Red de Ética, Cultura, Creación, Ciencia, Tecnología e Innovación para la Paz (Red Paz). Esta iniciativa articula diversos proyectos universitarios desarrollados con las comunidades en sus territorios, con el objeto de generar un ambiente adecuado para tejer la paz mediante el fomento de la equidad, la sostenibilidad y el emprendimiento. Son más de 120 investigadores de la Universidad que como comunidad académica integrada se han comprometido con esa Colombia profunda que anhela la paz y busca la reconstrucción de su tejido social.

Por supuesto que la quinta época de la Revista responde claramente a estos tiempos y situaciones. Sus contenidos expresan nuestro fundamental compromiso con la equidad, el respeto y fomento de distintos puntos de vista y la búsqueda de una paz duradera. Adicionalmente, se procura emplear un lenguaje fresco, franco y moderno en el que la imagen y la reflexión se articulan de la mejor manera para lectores de todas las épocas. El arte, las humanidades, las ciencias, la actualidad y nuestra proyección en el conocimiento serán objeto de reflexión en sus páginas.

La Universidad Nacional, en tanto institución que forma ciudadanos libres, comprometidos con la comunidad y éticamente responsables ante nuestro país, debe siempre abrir canales de comunicación y comprensión con la sociedad. Este es el principal objetivo de la Revista pues somos en esencia constructores de paz y bienestar que, gracias al esfuerzo de miles de estudiantes, egresados, profesores, administrativos y pensionados, buscamos hacer de nuestro país un lugar en donde el conocimiento y la cultura sean el soporte de la vida material y espiritual. Así, el cuidado académico y editorial, característica suprema de nuestra casa de estudios, guía esta publicación que además de ser impresa tendrá su vida electrónica para que gratuitamente acceda a ella un público amplio en cualquier parte del mundo.

Una feliz coincidencia nos permite hoy también presentar homenaje al rector José Félix Patiño Restrepo, quien por tantos años acompañó y dio luz intelectual a nuestra comunidad. La Revista abre con su artículo “¿Qué es la universidad?”, entregado por él, meses antes de su fallecimiento para ser publicado en este número. La feliz coincidencia que quiero resaltar tiene que ver con que el primer número de los Anales (1868-1875) abre con un artículo del rector de entonces, Manuel Ancízar Basterra, titulado “Qué es la Universidad Nacional”. Por si fuera poco, la cuarta época de la Revista (1985-1992) inicia con el artículo “La Universidad Nacional hoy y mañana”, del exrector Gerardo Molina. Esta es la esencia universitaria de la publicación que hoy retomamos y que asume la divisa expresada por el profesor Gerardo Molina, quien inauguró la segunda época de la Revista (1944-1958) con las siguientes palabras: “Las realizaciones de la inteligencia solo tienen sentido y valor si se conjugan con la sociedad y con el pueblo, cuyos esfuerzos las hacen posible” (Gerardo Molina, Revista Universidad Nacional, 1944).

AUTOR

Dolly Montoya Castaño

Actualmente es la rectora de la Universidad Nacional de Colombia. Profesora Titular de la Universidad Nacional de Colombia y cofundadora del Instituto de Biotecnología de la misma institución. Es doctora de la Universidad Técnica de Múnich, (Alemania) en Ciencias Naturales con énfasis en estudios moleculares de biodiversidad y evaluación de su potencial biotecnológico.